UNA GRAN OPORTUNIDAD.

meditaciones | 03/08/2022 4:26 pm | Rosalba de Asprilla | 184

Por. Susana Ramírez

(2 Reyes 5: 1) Naamán, general del ejército del rey de Siria, era varón grande delante de su señor, y lo tenía en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvación a Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso. 

La lepra en los tiempos bíblicos era considerada una afrenta muy terrible para aquellos que tenían la enfermedad, su vida sufría una transformación total que lo aislaba de todo círculo social y familiar para vivir solo y esperar su muerte. ¿Pero cómo se contagia la lepra? Los expertos señalan que la bacteria se disemina cuando una persona inhala las pequeñas gotas en el aire, liberadas cuando alguien con lepra tose o estornuda. También se puede transmitir por contacto con los líquidos nasales de una persona con lepra.

En la Palabra de Dios encontramos a un general del ejército del rey de Siria, que padecía esta enfermedad. Este hombre era valeroso en extremo, pero era leproso. La lepra también es símbolo del pecado que mora en el hombre. Al profundizar en este relato encontramos a Dios creando un escenario en la vida de Naamán, es difícil imaginar por un instante como se sentía emocionalmente este hombre valeroso e importante, cuando se quitaba su vestuario y miraba su cuerpo lleno de lepra. En ese momento su rango de jerarquía, todo su dinero, y la fama que tenía no servían para aliviar, sanar o mitigar el dolor interno que este hombre llevaba dentro de sí.

Naamán nunca pensó que la lepra que Dios había permitido que llegara a su cuerpo, era el método que Él utilizaría para sanar su alma. Este acto de sanidad interior comenzó en aquel momento cuando decidió obedecer a la voz de Dios, a través del profeta cuando le dio las instrucciones de ir al río Jordán y zambullirse 7 veces. “Zambullirse” quiere decir “entrar profundamente”, las estrategias del Señor muchas veces irán en contra de tu voluntad, porque es allí donde Dios sacará de tu mayor desgracia tus mejores bendiciones. La lepra representó para este general su mejor momento dentro de las fases del proceso; porque luego de zambullirse las 7 veces su piel fue restaurada como la piel de un niño, su orgulloso y altivo corazón fue libre desde aquel momento, donde pudo reconocer que el Dios de Israel tiene poder en el cielo y en la tierra y que no hay otro como Él. Sin duda alguna, era la oportunidad de Naamán reconocer su pecado.

Los momentos difíciles en nuestras vidas son los escenarios perfectos para ver un despliegue de la gloria de Dios en la tierra.   

Dios te bendiga.     

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