Pensamientos y Palabras Gratas

meditaciones | 25/11/2021 4:34 pm | oasisdesantidad | 33

Por: Angélica Aguirre

Salmos 19: 14

“Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.”

Es muy importante  evaluar  qué clase de palabras están saliendo de nuestra boca y que clase de pensamientos y de intenciones hay en nuestra mente y corazón. De esto dependen muchas veces  el bienestar espiritual nuestro, es decir, entre más tratemos de agradar a Dios con estas acciones, mejor caminaremos la vida cristiana. Sin embargo muchas veces siendo sabedores de la importancia de mantener una vida saludable en cuanto a estos aspectos, los tenemos por olvido. Qué triste es cuando un cristiano maneja un lenguaje que no es el de un hijo de Dios, realmente no está dando testimonio de su fe.

Cuando el Salmista nos dice delante de Dios se refiere a todo momento, no solamente al momento de orar o de leer la palabra, es cuando estás en la iglesia y fuera de ella. Cuando hablas con un hermano o con tu familia, no podemos bendecir a unos y maldecir a otros, es por ello que es siempre, porque sus ojos están en todo lugar y examina nuestros corazones, así lo indica su Palabra. Anhelemos al igual que David, ser agradables delante de Dios siempre, no solo por momentos; no solo por temporadas cortas, sino cada momento de nuestra existencia, que nuestro deleite sea agradar a Dios, que nuestro propósito sea ser grato delante de Él y que los dichos de nuestra boca expresen  la sabiduría divina, que las intenciones de nuestro corazón sean puras y que lleven un buen propósito.

 Entreguemos a Dios nuestro corazón y todo lo que salga de nuestra boca.  Solo de esta forma Él puede transformar lo que decimos y sentimos, es decir preocupémonos por entregar todo nuestro ser a Él y así no tendremos que preocuparnos por qué decir en diferentes ocasiones, pues de nuestra mente y corazón solo saldrán gratos pensamientos y gratas palabras. David termina diciendo: roca mía y redentor mío.  Él es la base de nuestra vida.  Lo que da estabilidad, o que da soporte a todo lo que hacemos.  Piensa antes de hablar: ¿Qué impacto causarán mis palabras?  ¿Serán de bendición y edificación?  ¿Qué hay dentro de mi corazón?  ¿Cuál es la intención de lo que voy a decir?  Recuerda: Dios debe ser la roca de tu vida y el redentor de tus pecados.  Pon este pensamiento antes de entrar en una discusión y te ayudará a mejorar lo que sale de tu boca y lo que hay en tu corazón. Dios  te bendiga.

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