EL BRILLO DE UN DIAMANTE

meditaciones | 01/09/2021 11:47 am | oasisdesantidad | 87

Por: Susana Ramírez

(Job 19:15) Entonces llamarás, y yo te responderé; Tendrás afecto a la hechura de tus manos. 

El diamante es el mineral más duro que se conoce. Esta gema brillante, se encuentra entre las piedras preciosas más valiosas de la tierra. Aunque por lo general los diamantes son incoloros, algunos presentan matices de color amarillo, verde, rojo, marrón, azul o negro. La mayoría de los diamantes sin tallar, son cristales transparentes o translúcidos de ocho caras compuestos de carbono casi puro. Se cree que los diamantes se formaron cuando el carbón de la tierra, fue sometido en tiempos pasados a gran presión y calor.

La formación de los diamantes es un proceso geológico, que ha ocurrido durante millones de años, en las capas litosféricas de la tierra. Se ubica entre 150 a 200 km bajo la superficie, donde se encuentran las condiciones más extremas, estas temperaturas van desde 900°C y 1300°C y un nivel de presión de 30 kilobars.

La palabra “Diamante” significa “Inalterable, duradero, resistente”.

Vemos que todo en esta vida se trata de procesos, de igual manera ocurre en el ser humano, se desarrolla en un constante proceso. Así también ocurre en lo espiritual, la vida del creyente se va perfeccionando en un proceso continuo, donde para Dios eres un diamante en bruto que necesita de tres elementos vitales e importantes que van esculpir, tallar, modelar y revelar la obra de Dios en tu vida. La vida de Job es un gran ejemplo que nos demuestra, el calibre espiritual que había desarrollado en la intimidad con el Señor. Profundidad, fuego y tiempo fueron los elementos utilizados por Dios, para revelar el verdadero diamante que tenía dentro de sí.  

En este caso el fuego de prueba en la vida de Job, no era un castigo sino, para el Señor glorificarse en medio de ella, tener un nuevo comienzo, y un nuevo nivel espiritual que demuestra la grandeza de su poder. Además que Él, tiene completa y absoluta soberanía para permitir la prueba en la vida de cada persona, de acuerdo a sus propósitos eternos.

El sufrimiento de Job fue integral, abarca todas las áreas de su vida (sentimientos, emociones, salud, hijos, matrimonio, bienes materiales, economía, finanzas, siervos, criados, amistades). El fuego de la prueba quemó todo lo que tenía externamente; pero nunca hizo que su fe se desvaneciera. Al contrario, el fuego la purificó y extrajo el brillo de una fe inquebrantable. La fe de Job quedó probada, certificada y legalizada en el cielo y en la tierra, como una “Fe diamante e Inalterable”, quedando registrada en la galería de los hombres y mujeres de fe.

Dios te bendiga

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