DIOS PUEDE CAMBIAR LOS PLANES

meditaciones | 10/04/2021 1:36 pm | oasisdesantidad | 47

Por: Anagreey Domínguez. 

Isaías 20:5

Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová.

El rey Ezequías fue uno de los reyes considerados buenos del reino del Sur de Israel, es decir del reino de Judá, pero en realidad la palabra de Dios nos muestra que el rey Ezequías no solamente fue uno de los reyes buenos, sino que fue el mejor de todos los reyes de Judá. Este pasaje se desarrolla en el tiempo de la invasión Asiria a Judá, donde Jerusalén aún no había sido liberada de la amenaza Asiria y los eventos de este capítulo 20 de Isaías, también están registrados en 2 de Reyes 20:6 e Isaías 38. Ezequías fue un rey que puso su esperanza en Dios, que hizo todas las cosas conforme a la palabra de Dios, no se apartó de su camino y que tenía el respaldo de Dios sobre su vida. Pero hubo un momento en el que la crisis y la angustia llegaron a la vida de Ezequías, por una enfermedad, pero no era una enfermedad cualquiera, era una enfermedad de muerte, el profeta Isaías le confirmó de parte de Dios que moriría de esa enfermedad. Le había aparecido una llaga en su cuerpo y su estado era de extrema gravedad. Algunos creen que la llaga de Ezequías era cáncer, lepra o una enfermedad similar. Además, de estar siendo acosado por los Asirios.

El profeta Isaías llegó a su casa para darle una sentencia de muerte, y en respuesta lo que hizo este rey al ser confrontado con aquella noticia, volvió su rostro a la pared e hizo oración al Señor y en medio de esa oración decía “te ruego que recuerdes ahora que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho lo que ha sido agradable delante de tus ojos” y llorando amargamente, logró tocar el corazón de Dios. Es lógico que un hombre llore, en una ocasión como esta, Ezequías oró basándose en cómo había sido su vida y devoción a Dios, hizo lo único que podía hacer cuando ya todo parecía perdido: buscar al Dios Todopoderoso, él no habló con Isaías, a pesar de que era un gran profeta de Dios, Ezequías no quería hablar con ningún intermediario, él volvió su rostro a la pared para hablar directamente con Dios, porque sabía que en ese momento, Él era el único que lo podía ayudar y el único Ser Supremo que podía cambiar un mal pronóstico. Tenemos que comprender que para poder estar de pie delante de cualquier gigante que tengamos que enfrentar, tenemos que estar primeramente de rodillas, quebrantados delante de nuestro Dios y que solo Él,  tiene la potestad para cambiar los planes y pronósticos que se nos presenten. 

DIOS TE BENDIGA. 

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