Sólo en Cristo encontraremos estabilidad para nuestra vida.

meditaciones | 04/01/2021 12:23 am | oasisdesantidad | 67

Por: Angie de Elington

Mateo 7:24-27

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.  Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

Esta extraordinaria enseñanza de los dos cimientos que El Maestro compartió a sus discípulos, trasciende a nuestros días, ya que hoy, tristemente,  algunos  se han olvidado de aquel que los ha creado, convirtiéndose en insensatos  y  depositando  su confianza en sus estudios, bienes materiales, posición social o política, etc.,   para resolver sus problemas. Otros escuchan la Palabra de Dios, pero no la practican. El ser humano se ha vuelto esclavo de lo instantáneo, de  lo más fácil, de aquello que en la mayoría de las veces suele ser pasajero, es decir,  que tarde o temprano se convierte en ruina, pues no tiene bases firmes. Y es que cuando ponemos nuestra mirada en las cosas terrenales, perdemos el tiempo en tratar de llenar un vacío y edificar una vida sin Dios donde jamás encontraremos satisfacción. Quizás, ambas obras  mencionadas en el pasaje bíblico, eran muy parecidas, pero  en el momento de la dificultad  es donde realmente sale a relucir dónde se halla su fundamento. El mundo podrá dar cualquier tipo de deleites  pasajeros  pero nunca podrá dar el amor, la paz, el gozo, la estabilidad que sólo Cristo puede darnos.

 Es necesario ser como el hombre  prudente…  Aunque nos cueste un poco más de esfuerzo, acudir al Arquitecto de arquitectos, para que seamos edificados en su presencia. Es allí donde encontraremos el verdadero fundamento para una vida estable y esto sólo lo lograremos entregándonos y dependiendo completamente del Señor. Aunque  sea fuerte la lluvia, vengan ríos de problemas y los vientos adversos den con gran ímpetu en su vida, recuerde siempre que Aquel que le llamó, le provee estabilidad para mantenerse firme sin quebrarse o moverse  ni un poco. Sólo siga practicando su palabra tal cual está escrita. ¡Dios le bendiga!

¿Nos permite orar por Ud? Enviar Petición