MUJER, TRASCIENDE

meditaciones | 27/01/2021 1:08 am | oasisdesantidad | 136

Escrito por: Susana Ramírez

Rut 2:2

 Y Rut la moabita dijo a Noemí: Te ruego que me dejes ir al campo, y recogeré espigas en pos de aquel a cuyos ojos hallare gracia. Y ella le respondió: Ve, hija mía.

Cuando Nohemí decidió volver a Belén, después de la muerte de su esposo e hijos, ella dijo a sus nueras que volvieran a la casa de sus padres. Sin embargo, encontramos que, Orfa la besó y regresó a su parentela; pero Rut le respondió: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Su firmeza y determinación impactó el corazón de Nohemí, quien tuvo que ceder y permitir que Rut, se convirtiera en esa compañera, amiga y aliada para emprender el viaje que las llevaría a Belén (la casa del pan). En este cuadro ambas estaban marcadas por el dolor de haber perdido a sus esposos, en medio de este escenario tan dramático, la mano poderosa de Dios estaba sobre ellas, para guiarlas a ser partícipes de una gran bendición. Miremos algunos aspectos que hacen de Rut una “Mujer que trasciende”.

  • Identificó el Lugar: al llegar a Belén Rut, pudo ver lo maravilloso que era ese lugar, ya no era una simple historia contada por Nohemí cuando vivían en Moab, ahora estaba en la tierra santa del Dios verdadero, al que le abrió su corazón para recibirlo como su Dios y comenzar a experimentar una vida diferente sin padres, ni familia, ni dioses paganos. Renunciando a su pasado para proyectarse a la puerta de la bendición.
  • Se enfocó en lo que le quedaba: ella decidió irse con Nohemí, porque entendía que a su lado estaría bendecida y plena, aun en medio del proceso por el cual ambas estaban pasando. Ella buscó el refugio salvador en Dios, el Señor no la despreció, sino que la cobijó bajo sus alas donde halló gracia ante sus ojos.      
  • Se levantó para tomar acción: diciéndole a su suegra que la dejara ir al campo para espigar, buscó la forma de ocupar su mente y su tiempo siendo productiva. De esta manera logró cerrar la puerta del dolor, para poder mirar hacia el futuro que Dios tenía para ellas.
  • Alimentó lo que le quedaba: ella asumió la responsabilidad de cuidar y alimentar lo que le quedaba su suegra Nohemí, que era una anciana fiel al Dios de Israel, no la dejó morir sola y desamparada.  Este acto de amor hizo que el Dios del cielo tuviera misericordia de ellas. Siendo bendecidas con un nuevo hijo Obed, insertándolas en la línea de descendencia del Mesías, nuestro Señor Jesucristo. No dejes morir lo que te queda, identifícalo y aliméntalo para que florezca. Sé una mujer que trasciende por encima de las circunstancias. Dios te bendiga.    
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