QUEDÉMONOS EN BELEN…

meditaciones | 17/09/2020 1:38 am | Rosalba de Asprilla | 58

por: Angélica Aguirre

Rut 1:1-2

 1Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos.El nombre de aquel varón era Elimelec, y el de su mujer, Noemí; y los nombres de sus hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Llegaron, pues, a los campos de Moab, y se quedaron allí.

La historia de Rut tuvo lugar durante el tiempo de los jueces. Era un tiempo de decadencia política, de degradación moral, y degeneración espiritual, se dice que fue la época más oscura de la nación de Israel; un período que empezó después de la muerte de Josué y que continuó hasta el tiempo de Samuel. Esta época decadente se extendió por un período de unos cuatrocientos años. Los israelitas habían sido redimidos de Egipto con sangre, guiados sin peligro a través del desierto con el poder de Dios, y traídos personalmente por Él a la tierra prometida. Ahora, parecía que habiendo estado rodeados de estas circunstancias tan favorables, servirían a Dios y se hallarían al comienzo de un período de gran bendición y prosperidad,  Sin embargo, no fue así.

Es muy importante buscar el significado de los nombres bíblicos en esta historia, Belén significa «casa de pan». Judá significa «alabanza», el nombre Elimelec significa «Mi Dios es Rey». El nombre de su esposa Noemí significa «Placentera», «Agradable». Aquí están, pues, «Mi Dios es Rey» y «Placentera», Aquí está una familia que vivía en la casa de pan y en el lugar de alabanza. Ese sería un lugar maravilloso para vivir ¿cierto? Pero fue a morar a Moab con su familia porque había hambre en su tierra. Esta es una historia conocida por todos nosotros que a leerla podríamos pensar, ¿será que no confiaban en el Señor? Podríamos decir, cómo un hombre con tantas promesa habitando   en Casa del Pan, va a un pueblo que era enemigo acérrimo  de su pueblo porque había hambre.  Es irónico porque esta era la tierra donde fluía leche y miel, esta era la Tierra Prometida, debió esperar y confiar en Dios. Este relato no nos indica si ellos oraron a Dios por dirección,  No es nada diferente a muchas situaciones que vivimos  actualmente, en las cuales muchas veces sabemos que estamos en lugar seguro bajo las alas del Altísimo,  que estamos hechos para la alabanza de su nombre  y ante las dificultades, luchas o pruebas queremos abandonar  y buscar solución por nuestros propios medios, sin buscar la dirección de Dios, lo cual nos hace salir de la casa del pan y muchas veces encontramos alimentos,  pero no encontramos a Dios, si seguimos el relato vemos más adelante que luego de perder a su esposo e hijos Noemí regresa porque oyó que Dios había visitado a su pueblo, porque su pueblo se había vuelto a  Él, aquí podemos ver que Dios nunca se había ido, el hecho de que Èl permita situaciones difíciles en nuestra vida no significa que  no está con nosotros.

Debemos aprender a conocer los tiempos de Dios, Si estamos en Casa de Pan, falte el pan o No, estamos en el lugar correcto. Pase lo que pase, vengan tiempos de conflicto, enfermedades, escasez, éste será el lugar donde Dios te protegerá. El Dios que habitaba en la Casa de Belén de Judá no ha cambiado ni ha dejado de ser quien es, lo lindo es que si en algún momento hemos salido de su voluntad y hemos perdido lo que teníamos, siempre hay solución, Èl solo está esperando que escuchemos que no se ha ido y que sigue visitando a su pueblo, Volvámonos a Dios, renovemos nuestras fuerzas, volvamos a serle fiel y encontraremos la abundancia de su presencia nuevamente. Amén…




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